Una conversación ficticia que se podría dar si la mujer de un actor de cine porno fuese a cenar con la mujer de un actor de cine erótico.
Mujer de Actor de Cine Erótico: Ayer vi la nueva película de tu marido.
Mujer de Actor de Cine Porno: ¿Y te gustó?
MACE: Bueno, no sé. Parecida a las demás.
MACP: Ya, sí, era un remake de una película que hizo él mismo.
MACE: Oye, ¿y no te molesta que tu marido se acueste con otras mujeres?
MACP: No, es su trabajo. Además, tu marido también lo hace.
MACE: No, mi marido es actor de cine erótico. Ahí el sexo es fingido.
MACP: Ya, bueno, es fingido delante de las cámaras.
MACE: ¿A qué te refieres?
MACP: A que estoy segura de que la tensión sexual que se respira en el rodaje es enorme, y tendrán que aliviarse de alguna forma.
MACE: Ya, claro. Como que no hay tensión sexual en una película porno, no te fastidia.
MACP: Claro que la hay. Pero se termina en el mismo momento en que se termina la escena. Luego se toman una Coca-Cola y se preparan para la siguiente.
MACE: En el cine erótico también se termina cuando se termina la escena. ¿Qué te crees? Es sólo trabajo.
MACP: Ya, cuenta la cantidad de parejas que han salido por culpa de una escena tórrida en una película erótica. Tienen demasiado tiempo para mirarse a los ojos.
MACE: No eres tú quién para hablar teniendo al marido en el porno.
MACP: No me entiendes. Los actores de cine porno no pueden acostarse con las actrices durante el rodaje. Cuando no están grabando, quiero decir. Primero, porque tienen que guardarse todas sus balas para cuando están delante de las cámaras. Si se vaciasen antes de rodar sería fatal para su carrera. Y segundo, porque acaban hasta las narices del sexo de copia y pega.
MACE: ¿El sexo de copia y pega?
MACP: Sí. El sexo de copia y pega. Así lo llaman ellos. Es cuando prácticamente tienen que hacer lo mismo todo el rato. Empiezan con alguna excusa de guión, siguen alternando posturas, y acaban… en fin, ya sabes cómo acaban. El caso es que lo único que quieren es llegar a casa con su novia y olvidarse de esas muecas artificiales que ponen las actrices. Y no es porque ellas sean así. Ellas también tienen ganas de llegar con sus novios y quitarse de encima a esos personajes babosos que les encasquetan. Son personajes muy apetitosos en cuanto a guión se refiere. Normalmente, en ninguna película hay el menor rastro de amor, al menos eso dicen que intentan los directores, y por eso no suele haber rollos adúlteros entre actores y actrices. Es decir, se produce lo contrario a una tensión sexual, y eso tras las cámaras se nota. En lo último que piensan es en follar entre ellos. En cambio, en el cine erótico lo que se quiere para el espectador es crear una tensión sexual increíble que haga que no sean necesarias las imágenes pornográficas. Básicamente, dejarles con las ganas de ver, pero no de sentir. No sé si me entiendes. El caso es que lo consiguen tanto con los espectadores como con los actores. Y claro, tienen que aliviarse de alguna manera. Hay mucha pasión concentrada.
MACE: ¿Y qué te hace pensar que no se alivia con su mujer en su casa?
MACP: Por lo mismo que si te ponen un caramelo de limón en los labios vas a tener ganas de un caramelo de limón en ese momento. Vas a mandar a tomar por culo los caramelos de fresa, aunque sean tus preferidos. En ese momento querrás un maldito caramelo de limón, es el sabor que ahora pide tu boca. Luego, cuando llegues a casa a lo mejor te apetece un caramelo de fresa.
MACE: No te consiento que hables así de mi marido.
MACP: No quería decir eso, también hay excepciones. Igual que hay máquinas sexuales en el mundo del porno que se acostarían con cualquiera delante, detrás o al lado de las cámaras, estoy segura de que hay actores de cine erótico que están esperando a su caramelo de fresa en casa aunque por la tarde hayan estado viendo caramelos de limón bailando el can-can delante de sus narices. Eso ya dependerá del nivel de confianza que tengas con él. Por ejemplo, yo ahora sé que mi marido está follando con una tal Miss Foxxie y llegará a casa a tiempo para ver Bones. ¿Dónde está tu marido?
MACE: Me dijo que había quedado con el tuyo para comprar un cortacésped.
MACP: Oh. Vaya.
Una de ellas dejó la cena a mitad, depositó algo de dinero encima de la mesa y se fue corriendo. La otra siguió cenando tranquilamente.

