Nueva York tiene muchos barrios, los cuales son prácticamente ciudades distintas acopladas como las piezas de un puzzle. Brooklyn seguramente sería la pieza más alejada de todas, mirando con aire despectivo los soberbios edificios de Manhattan, y sintiendo cómo se vive el sueño de disfrutar de la ciudad lo más relajadamente posible. Aunque en Nueva York, lo de relajado siga siendo relativo.
14 junio 2010
7 mayo 2010
El curioso mercado de lo paranormal
Mientras que el mercado estadounidense (figura de la izquierda, que me fue entregada en Times Square) apuesta por La Segunda Venida de Cristo, que explican detalladamente en el folleto, el mercado español (figura de la derecha, que se encuentra habitualmente en Zaragoza) prefiere “resolver todo tipo de problemas” sin mediar ni con Cristo ni con nadie, que por ellos mismos se valen. Más práctico es, desde luego.
Alguna información al respecto:
Para cuando un tipo con túnica, barbas y agujeros en las manos baje del cielo y no sepáis cómo reaccionar:
- The Second Coming of Christ -
Calvary Baptist Church 123 West 57th St. NY 10019
(212) 975-0170
Para cuando tengáis problemas en general, os sobre el dinero y os haga gracia ver a un tipo disfrazado diciendo cosas con palabras raras, poniendo los ojos en blanco rodeado de objetos curiosos, justo antes de matar una gallina en frente de vuestros ojos y beberse su sangre con una cucharilla de madera de secuoya.
- Abdourahmane -
El número está en la foto de arriba.
26 abril 2010
Nueva York (VI). Fantasmas de los 50
Hay un restaurante en Nueva York, en Times Square concretamente, que te sirven la comida un grupo de jóvenes ataviados con la actitud rockabilly de los 50 y 60. Además, hay actuaciones en directo todo el rato, a todo color y de gran calidad. La foto no especifica si de verdad son fantasmas que se niegan a cambiar de época, o gente disfrazada ganándose unos dólares. Si vais por allí tenéis que entrar al Ellen’s Stardust Diner.
17 abril 2010
7 abril 2010
1 abril 2010
Nueva York (III). Sopas Campbell’s
Hace algunos años, un tipo pasó por un supermercado y tuvo la extraña idea de convertir una vulgar lata de sopa en arte. Días antes de homenajearle en esta foto del Hong Kong Supermarket de Chinatown, mientras veíamos uno de sus cuadros en el MOMA, una amiga me preguntó: “¿Si Andy Warhol hubiera sido español, ahora estarían los museos llenos de cuadros de sopas Gallina Blanca? Creo que le habría quitado encanto“. Pues puede ser.
28 marzo 2010
Nueva York (II). Christie’s Fine Art Auctions
Hoy ha salido en el periódico algo de que las fotos de Irving Penn iban a ser subastadas en Christie’s. En Nueva York. Hace unos días pasé por delante y le hice esta foto. Ese tipo que está delante debe de estar arreglando algunos asuntos antes de invertir una alta suma de dinero en alguna obra de arte que acabe decorando alguno de sus salones.
26 marzo 2010
Nueva York (I). Banderas y siluetas
Llevo casi un día en Zaragoza, y todavía no he aterrizado. Me asomo a la ventana y sigo viendo Times Square. En recepción ya no me recibe el Wall Street Journal. Pequeños detalles donde las banderas de los colores del Capitán América son un personaje recurrente.
16 marzo 2010
Cerrado hasta el 26 por viaje a Nueva York
No creo que actualice mucho esto durante mi estancia en el nuevo continente, pero sí que puede que añada alguna foto por aquí: Mi Twitpic.
Llevo 11 Gigas para vídeos y fotos. Espero no quedarme corto.
14 marzo 2010
La Guía Práctica para visitar Nueva York
Cualquier ciudad del mundo se puede ver desde tres puntos de vista completamente diferentes (aunque no excluyentes): desde el turístico menos original, desde el turístico original y desde el coleccionista visual, idólatra e incrédulo.
Ver Nueva York a través de los ojos de un turista poco original es ver la Estatua de la Libertad, el Empire State Building, Wall Street, el Central Park y algunos sitios más que aparecen con fotografías a todo color en las guías de viaje.
También se puede ver Nueva York a través de los ojos de un turista original, que prefiere ir antes a Macy’s que a la Estatua de la Libertad, antes a la Apple Store que al Empire State Building y mucho antes a la Hello Kitty Store que al Central Park. Este tipo de gente vendrá con un montón de fotos curiosas de bares extravagantes, tiendas míticas o esquinas desconocidas. Y responderán “Sí, la vi de lejos” a la pregunta “¿Viste la Estatua de la Libertad?“.
Pero luego está mi punto de vista preferido: el del coleccionista visual, idólatra e incrédulo. Coleccionista visual porque tiene una colección de lugares donde siempre ha querido ir y obtiene su satisfacción sólo con el hecho de verlo con sus propios ojos. Coleccionista idólatra porque todos esos lugares tienen en común que en algún momento de su vida los ha idolatrado convirtiéndolos en una especie de espacio sagrado dentro de su religión particular. Y coleccionista incrédulo porque, a pesar de que ha visto todos esos lugares, generalmente, en películas o series, prefiere cerciorarse de que, efectivamente, existen y hacerse una foto junto a ellos.
Con esta última intención, mi viaje a Nueva York se centra en ir a la casa de La Semilla del Diablo, al restaurante de All That Jazz, al garaje de Cazafantasmas, o a aquel edificio tan alto al que subió King Kong, entre muchos otros. Pisar el portal en el que una vez se tumbó John Lennon, correr por el parque por el que solía correr Rachel Karen Green, sentarme en el banco en el que descansó Woody Allen, caminar por la calle del final de Chinatown o dar chasquidos con los dedos por las calles del West Side. Nueva York hace mucho tiempo que dejó de ser una ciudad al uso, incluso que amplió su apodo de La ciudad que nunca duerme (y que espero cerciorarme de que es verdad) para dar paso a la conversión en el decorado de cine a tamaño real como se le suele conocer ahora.










