Mientras me estudio el manual de instrucciones del Avid Liquid, aprovecho para enlazar los dos artículos de esta semana en Nueve-Artes, el blog con el que empecé esto de escribir cosas que no interesan a nadie. Las víctimas de esta semana son musicales: Strike! de The Baseballs y Wish you were here de Pink Floyd. Aquí dos extractos:
De Strike! (7/10):
Pero creo que su gran obra maestra es la versión de Hey There Delilah de Plain White. Si la original es una aburrida canción de un tipo susurrando con una guitarra, The Baseballs la convierten en un animado homenaje a las fiestas de fin de curso de los 50, donde un joven con tupé movía las piernas hasta desencajarlas con la guitarra colgada al cuello, mientras dulces chiquillas con vestidos cortitos le gritaban desde abajo. Y en cuanto llega la percusión de la versión de Hot N’ Cold de Katy Perry no se puede evitar sonreír ante una mejora notable desde la canción anterior.
De Wish you were here (10/10):
Luego, poco a poco, las canciones se van dando paso unas a otras: Shine on you crazy diamond (part one) deja que el monótono ruido de una máquina de engranajes dé pie a la canción contra la industria Welcome to the machine que, alegóricamente, termina con una cinta rebobinándose tras la que se oyen los primeros acordes de la crítica a la prostitución de la música que es Have a Cigar, la cual termina en el ruido de una sintonización de un radio con la que empieza Wish you were here, un lamento hacia un estilo de música que comenzaba a dejar de existir.
Dos de dos. A ver cuántas semanas duro.





