En esta época en la que hasta Ana Botella se anima a escribir cuentos, yo me apunto con uno cortito:
Turrón Agridulce
Venancio acababa de recibir su cesta de Navidad. Por aquello de la crisis que azotaba el país, el jefe se había visto en la necesidad de utilizar productos de baja calidad. Había comprado el jamón en Galerías Primero, las tabletas de chocolate en el Sabeco y había robado algunas castañas de los puestos del Paseo Independencia. Pero no había encontrado ninguna tienda en la que pudiera comprar turrones a muy bajo precio.
En el último momento, el jefe de Venancio encontró una turronería que estaba en un callejón de La Jota. Estaba con la persiana bajada y no parecía haber nadie dentro, pero cuando ya estaba a punto de irse una ajada anciana se asomó por una ventana que se encontraba arriba y gritó: “¡¿Quién anda ahí?!“. Cuando el jefe de Venancio le explicó el problema, ella le dijo que tenía la solución para él. Le regaló un veintena de turrones con la condición de que debían comerse poco a poco y nunca todo en un día, porque podría ser peligroso.
Ahora Venancio, con su cesta de Navidad en casa, sólo tenía que enseñarle la cesta a su familia para que vieran que era un trabajador afortunado con un jefe que le tenía en alta estima. Fue entonces cuando la familia vio el turrón y quiso abrirlo para comérselo y celebrar la llegada de tan esperada cesta. Sin embargo, Venancio recordaba las palabras de su jefe: “Come este turrón poco a poco, y nunca todo en un día“. Pero cuando quiso advertir a su familia, el papel ya estaba en el suelo y las migas de chocolate ya decoraban la cara de los hijos y la esposa. Se habían convertido en unos zombies de turrón.
Comenzaron a devorar todo el turrón que encontraron a su paso. Bajaron al Galerías Primero y al Sabeco a por más turrón. Lamían los envoltorios y se comían el Cola Cao a cucharadas porque se parecía en sabor. Venancio fue corriendo a buscar a la ajada anciana para ver si conocía la cura, pero sólo obtuvo por respuesta: “Seguirán devorando turrón hasta que den las doce de la noche del 11 de enero“.
Basado en terroríficos hechos reales.

