He estado unos días sin actualizar porque la Gripe me ha venido a visitar. Ha aprovechado que no tenía nada mejor que hacer que ir a las Fiestas del Pilar y luego al comienzo con mi Productora y ha dicho: “Pues voy a hacerle una visita“. Y me ha dejado en cama tres días, con sus respectivas y largas noches. Aunque no he delirado. Lo mejor de la Gripe, y de la fiebre, es que deliras, y nada. No he delirado ni un poquito. A esperar que me vuelva a dar un gripazo y ver elefantes de colores.
Pero como después de la tormenta siempre llega la calma, me ha llovido del cielo un iPod Nano de 8 Gigas con el que, aparte de escuchar música y medir tus pasos (y jugar a videojuegos, y escuchar la radio, y guardar fotos, y, y…), puedes grabar vídeos. Pero con efectos. Lo cual dobla la diversión de los mismos y lo cutre del resultado. Un ejemplo:
Y yo creo que a este paso no será difícil leer alguna cita de Jaume Balagueró que diga: “Me inspiré para [·REC] 3 con un vídeo que vi en Internet grabado con un iPod Nano de 8 Gigas“. La verdad es que lleva ese camino.

